TERCERA PARTE
Cuando el doctor me dijo aquella noticia que hizo que mi vida de un giro de 180 grados y que arruinó la vida de mi Belén, ella estaba embarazada, yo me puse a llorar y le gritaba a Dios el porqué no protegió a mi Belén, lo insulté y le dije que era la más grande... bueno no quiero acordarme de eso, le pregunté al doctor si podía verla pero me dijo que le estaban haciendo pruebas para ver si tenía otras cosas. Mientras estaba caminando en la calle, algo me dijo que vaya a buscar a ese desgraciado para hacerlo sufrir y que piedad por su asquerosa vida, podía sentir la sed de venganza que tenía que saciarla de alguna manera, esa forma era matarlo a ese taxista.
Dos días después, empecé a hablar con Belén pero ella estaba un poco confundía y asustada después de aquella situación que daño su frágil corazón, le pregunté si iba a dejar nacer al bebe y me respondió que tenía que hacerlo, me puse a pensar en muchas cosas pero era su decisión, el único problema sería que yo no sería su padre sino aquel sujeto que parecía ser la imagen del diablo y que ya tenía sus días contados, me preguntó si iba a tomar venganza por la violación y le dije que no iba a hacer nada, en el fondo me sentía mal por haberle mentido a mi mujer que tanto me ama y que me aprecia.
Antes de cometer el crimen tuve que pedir ayuda para sabes dónde se esconde ese hijo de @$#&o; uno de mis amigos que trabaja para la policía pudo dejar de lado los demás casos para poder ayudarme a encontrar su ubicación y también le pedí una pistola, cuerda para hacerlo sufrir hasta que ruegue piedad.
Cuando anocheció, subí a mi carro diciendo a mi familia de que iba a ir a..., empecé a buscar por todos las calles para encontrar donde vivía ese concha...., cuando la encontré pude observa de que su casa era grande pero parecía que no tenía suficiente protección, abrí la ventana y escuché un gemido que provenía venir de su cuarto, mi bien entre vi la cosa más horrible del mundo estaba que se revolcaba de lado a lado a otra pobre chica, levanté mi pistola y le dije que la suelte, la chica empezó a gritar y como me harto tanto la golpeo con el mango de la pistola pero solo quedó inconsciente , le dispare al sujeto en las dos piernas para que sienta el mismo dolor por el que pasé yo, lo amarre del cuello y lo colgué; empezó a rogar y me dijo que si no lo soltaba me iba a pasar cosas malas hasta que por fin deje de escuchar su irritable voz, limpié cualquier mancha que me incriminé, saqué un pañuelo y me limpie mis manos llenas de sangre, abrí la ventana y subí a mi auto.
Nunca me había sentido tan bien de vengar a mi amada, todo eso fue una venganza de amor, sabía que ese recuerdo me iba a durar días.
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